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martes, 8 de diciembre de 2009

CONFIRMADO OTRO ASESINATO DE LA DICTADURA DE PINOCHET




Foto de EFE, publicada en BLOG SOITU




CONFIRMADO OTRO DE TANTOS ASESINATOS COMETIDOS POR LOS SIRVIENTES DEL DICTADOR PINOCHET: EL EX PRESIDENTE DE CHILE ENTRE 1964 Y 1970, EDUARDO FREI MONTALVA.
Cuando Eduardo Frei Montalva era candidato a presidente, yo era uno de los miles de jóvenes que marchábamos cada tarde (y a veces entrada la noche) y nos poníamos roncos gritando su nombre y el nombre de la juventud demócratacristiana. Todos estábamos ilusionados con un Partido y un candidato que ofrecía una alternativa distinta a la de los otros partidos políticos, desgastados por sus fracasos y por lo que creíamos era una polaridad. Por una parte había una serie de partidos de derechas y de centro-derecha, como el Partido Liberal, Partido Conservador y Partido Radical. Esos partidos se habían repartido el poder durante muchos decenios, siendo el Radical el único que llevó a cabo obras sociales de importancia, especialmente durante el gobierno de Pedro Aguirre Cerda.
Los partidos de derechas estaban desprestigiados, porque representaban los intereses de las clases más pudientes de Chile. Algunos dirigentes se caracterizaron por ser especialmente reaccionarios, que persiguieron a dirigentes sindicales o militantes de izquierda. Es el caso de los presidentes Carlos Ibáñez y Gabriel GonzálezVidela.
Los partidos de izquierda también estaban desprestigiados, gracias a las campañas antiizquierdistas de los medios de comunicación, que nos hacían creer que los comunistas y socialistas eran inhumanos y eran capaces de cometer las peores atrocidades en contra de la familia y la Iglesia, y terminaban con todas las libertades de los seres humanos. Aún recuerdo como en mi familia, entre los vecinos y en todas partes, los comunistas eran verdaderos demonios. Los mismos socialistas se definían como tales y lo remarcaban, para no parecerse en absoluto a los comunistas.
Para quienes éramos cristianos, el PDC combinaba el cristianismo con la palabra DEMOCRACIA, aunque pocos de nosotros sabíamos que era una palabra muy utilizada indebidamente, como lo son (también) las palabras LIBERTAD o JUSTICIA.
Éramos antocomunistas y anticapitalistas. Éramos la "nueva juventud progresista", que evitábamos los extremos. ëramos del centro, los pacificadores y conciliadores, los verdaderos defensores de la democracia y la libertad. Y usábamos hasta la palabra REVOLUCIÓN, a la que le agregábamos EN LIBERTAD.
Ninguno de nosotros sabíamos, tampoco, el verdadero origen del PDC, nacido de un grupo de jóvenes que se habían separado del Partido Conservador y habían fundado las primeras "falanges", en Chile... En realidad, eso lo supimos, pero nadie reflexionó sobre el origen de la palabra falange, ninguno tenía la más remota idea de que eso era FASCISMO. En esa época no era fácil comprar libros de Historia ni enciclopedias ilustradas. Tampoco existía Internet. Los medios de comunicación ocultaban todas esas cosas.
En la doctrina del PDC y las juventudes se citaba al filósofo francés Jacques Maritain. Ése era el principal pensador que inspiraba la ideología demócratacristiana.
Frei me decepcionó, pero nunca lo consideré un enemigo. Y si lo hubiera considerado como tal, jamás habría deseado su muerte. Abandoné la democracia cristiana cuando me dí cuenta que no era más que otro de los tantos partidos de derechas disfrazados de izquierda (o de lo que falsamante se denominan "centristas"). Dejé ese partido cuando me di cuenta de que sólo era una nueva expresión del capitalismo.
Más tarde, cuando el presidente era Salvador Allende, la democracia cristiana mostró, como nunca antes, que era tanto o más reaccionaria que los partidos tradicionales de derechas. Ese partido fue uno de los que atacaron, sin reservas, al gobierno de Allende y apoyaron abiertamente el Golpe de Estado del 11 de septiembre, 1973.
Más tarde, cuando se vieron marginados por la dictadura y al ver que los derechos humanos seguían siendo violados, algunos dirigentes empezaron a distanciarse del gobierno militar. Fue recién entonces cuando Eduardo Frei Montalva se convirtió en enemigo de la dictadura. Por eso, la dictadura lo sentenció a muerte, como lo había hecho antes con Carlos Prats y con miles de constitucionalistas y militantes de izquierda.
Fueron más de 3200 chilenos (de los que se conoce) los que fueron asesinados durante la Dictadura de Pinochet, además de muchos otros ciudadanos extranjeros, incluyendo ciudadanos españoles, suecos, franceses, etc. Decenas de miles de ciudadanos fueron encarcelados y torturados salvajemente. Algunos fueron asesinados fuera de Chile, como fue el caso de Carlos Prats y Orlando Letelier , a los que hay que sumar el intento de asesinato de Bernardo Leighton.
De entre los casos de personajes más conocidos, además de los mencionados, se puede nombrar los siguientes:
De los casos de más reciente confirmación tenemos el de VICTOR JARA (VER ARTÍCULO ANTERIOR) Y de EDUARDO FREI.
La mayoría de los casos fueron denunciados a su debido tiempo. Pero siempre hubo todo tipo de trabas para llevar a cabo las investigaciones en forma normal. La verdad se sabía, pero no se podía demostrar. Y aún quedarán muchos casos impunes, sin resolver.
ENLACES SOBRE LAS ÚLTIMAS INVESTIGACIONES SOBRE LA MUERTE DE FREI:
Muchos amigos y compañeros míos murieron el mismo 11 de septiembre de 1973. Otros fueron asesinados más tarde. Nunca más supe de muchos amigos, que militaban en distintos partidos. Perdí todo contacto con ellos cuando salí de Chile, a sólo dos meses del Golpe. Algunos eran estudiantes o profesores. Otros eran trabajadores. De las personas más conocidas y por las que sentía un gran aprecio está Bernardo Leighton, con quien salí una vez en un periódico, cuando yo era militante de la JDC. A pesar de haber evolucionado y abandponado las filas demócratacristianas, guerdo buenos recuerdos de muchos de aquellos que fueron amigos y correligionarios. Otro ser por el que sentí mucho aprecio, a quien muchas veces vi entrar al Ministerio de Defensa, era José Tohá. Yo trabajaba, entonces, como escribiente administrativo, en la FACH, donde trabajé hasta unos meses antes del Golpe.
Mi oficina tenía vista directa -a través de una pequeña ventana- al pasillo de entrada del ministro. Nunca hablé directamente con él. Es posible que él ni siquiera se diera cuenta de que había una ventana, desde la cual se lo podía ver perfectamente, sin que él lo notara. ¡Cuántas otras ventanas como esa habrían en reparticiones como ésa!
José Tohá era un hombre íntegro, uno de los más honestos, entre los hombres de gobierno. Además era sencillo y amable.
Todos aquellos que conocí, directa o indirectamente y que murieron, de una u otra forma, a manos de la dictadura de Pinochet, forman parte de un pasado que no entiendo cómo pudo desaparecer.
A veces me remonto en los recuerdos y vuelvo al mes de septiembre, antes del Golpe. Veo todos esos rostros en la televisión, en los periódicos. Oigo sus voces. Los veo haciendo sus trabajos o dando declaraciones. A quienes estudiaban en la Falcultad de Agronomía y en otros centros de estudio los veo envueltos en acaloradas discusiones con profesores y alumnos de derechas. Las discusiones eran frecuentes en torno a la mesa en la que yo exponía libros, muchos de los cuales jamás se habían editado en Chile o se habían editado en pequeñas cantidades (digamos, por ejemplo, 2 000 ejemplares). Quimantú, la editorial que yo promovía, hacía ediciones de 50 000 ejemplares, que se volvían a reeditar constantemente.
Es un mundo remoto, pero latente. Todos llenos de vida, con esperanza en sus rostros, infundiendo esperanza en las multitudes. Y cuando regreso al presente, me pregunto: ¿Cómo pudo ser? ¿Cómo es posible que todos esos hombres y mujeres hayan sido torturados y asesinados? ¿Cómo es posible que la barbarie esté tan cerca, en el tiempo y el espacio?
Nada, ni siquiera la más remota idea de lo que iba a suceder podía vislumbrarse en esos días en que millones de chilenos esperábamos que un nuevo mundo, de paz y de justicia, se abriera ante nosotros.
OTRO ENLACE RELACIONADO CON EL TEMA:

NUEVOS ENLACES, 8 DE DICIEMBRE, 2009: