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jueves, 2 de junio de 2011

LA DELINCUENCIA Y SUS CAUSAS 1

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA DELINCUENCIA? POR EJEMPLO, EL ROBO.

Delincuencia, alcohol, drogas, pobreza y  genes. A veces parecen todos esos términos asociados. Y es porque, muchas veces, lo uno conduce a lo otro, además de una serie de factores que hacen propensa a una persona a delinquir.

Muchos estudiosos asocian la delincuencia a la herencia genética, lo que ya condena al hijo o hija de un delincuente a cometer los mismos actos que su padre o madre.

Si hiciéramos caso a esos intelectuales podríamos resignarnos a que muchos niños ya llevan el sello de la delincuencia estampado en su frente.

Otros estudiosos agregan que, además, la pobreza está asociada a la genética. Por ende, los pobres son caldo de cultivo para crear nuevos delincuentes. La delincuencia estaría asociada a la pobreza o a las clases más bajas de la sociedad.

Pero, tanto los primeros como los segundos, están equivocados. Si ellos tuvieran razón habría más delincuentes de los que hay actualmente. Además, los futuros nuevos delincuentes sólo nacerían en los barrios de pobres. Pero la delincuencia se da en todos los niveles, aunque presente características distintas. Bien se sabe, por ejemplo, que hay ladrones de camisa blanca y corbata, que estafan a miles de personas. Muchas veces, esos ladrones se asocian y juntos pueden despojar de sus bienes a millones de personas y en distintos países, como es el caso de los banqueros inescrupulosos, corredores de bolsa, financistas, políticos corruptos, corredores de bienes raíces, etc. Esas personas no atacan con un arma ni necesitan apropiarse de un poco de dinero en efectivo. Jamás van a darse la molestia de quedarse con algo que alguien haya olvidado. No necesitan recurrir a los métodos que utilizan otros delincuentes, porque sus delitos son a otro nivel, en la especulación desmedida, en la sustracción de información reservada o secreta, gracias a su posición privilegiada en puestos de gobierno o en la dirección de empresas multinacionales, empresas financieras, empresas consultoras, etc.

Son muchos los factores que llevan a los seres humanos a delinquir. La lista de delitos es muy amplia y no bastaría con un artículo de blog para abarcar todas las modalidades de delincuencia.

Por eso me remitiré, en esta ocasión, sólo a un tipo de delito, que ya he esbozado al referirme a los ladrones de corbata.

Qué factores influyen en una persona, para que ésta se decida a robar?

1.- LA HERENCIA GENÉTICA

Aquí entramos a un campo en el que influyen todos aquellos componentes de la vida de los padres o los antepasados, remontándnoos a la época en la que los condiciones de vida eran muy distintas a las actuales. En este caso podríamos remontarnos al instinto de nuestros antepasados de la edad media o de la esclavitud o incluso más atrás, cuando los seres humanos debían sobrevivir en la selva y competir con los animales depredadores, cuando debían esconderse en cavernas o subirse a los árboles para no ser devorados.

Todos nuestros instintos se heredaron de troncos comunes, hace miles de años. Esos instintos son más fuertes que la capacidad de aprender idiomas o la adaptación a distintas costumbres, características para distintos grupos étnicos o grupos sociales.

Si hacemos un análisis serio podríamos llegar a la conclusión de que casi todos tenemos las mismas ramas genealógicas, con pequeñas variaciones, que nos han ido otorgando mayor individualidad. Se debe recordar que nuestro ADN no se diferencia mucho del de las ratas.

Por los motivos que he señalado, tenemos que aceptar que, si bien la herencia genética podría tener influencia en nuestra conducta y comportamiento, no es el factor predominante. Eso significa que otros factores deberían ser mucho más importantes y decisivos en nuestra forma de actuar y de pensar.

2.- LA NECESIDAD

Este puede ser un factor mucho más influyente que la herencia genética, en nuestro comportamiento. La necesidad, en este caso, puede estar vinculada a la pobreza, a la dificultad de poder satisfacer las necesidades fundamentales que puede llevar a algunos individuos o grupos de individuos a la necesidad (valga la redundancia en este caso) de satisfacerlas, sin importar los medios ni las consecuencias. Tampoco importarían las normas morales que han intentado inculcar algunas religiones, por ejemplo. Menos importancia tienen las leyes de un determinado país. Lo importante es satisfacer las propias  carencias, en forma individual.

En las grandes urbes y en los sectores campesinos hay muchas desigualdadades que producen las sociedades en las que existe la explotación del hombre por el hombre. Esas desigualdades excluyen a grandes masas de trabajadores (con  bajos salarios) y desempleados de la adquisición de bienes materiales y servicios. La marginación incluye la negación a la educación, a la vivienda, el vestuario y la comida. A mayor miseria, mayor delincuencia. En algunos sectores la miseria es tan grande que la gente cree no tener otras alternativas.

3.- LA INFLUENCIA DEL ENTORNO FAMILIAR

Este es un factor que suele estar ligado a los dos factores anteriores, aunque puede ser determinante, separado o junto a los otros.

Los niños hacen, por lo general, lo que hacen sus padres, hermanos u otros miembros de su familia. Nuestro aprendizaje es, en primer lugar, imitativo. Aprendemos el idioma de nuestros padres y adoptamos sus costumbres, su religión, etc. Nuestra forma de pensar recibe la primera influencia de ese entorno. El rompimiento con los valores inculcados o asimilados desde la cuna se produce cuando interviene el entorno más amplio en el que se incluyen los vecinos, los amigos, los compañeros de escuela (en el caso de tener acceso a alguna forma de educación), etc.

4.- LA INFLUENCIA DE LA SOCIEDAD

En el entorno más amplio empiezan a influir los valores que se entregan en la escuela, en clubes deportivos, en asocaciones de todo tipo, culturales, religiosas, etc. Los valores que se reciben son muy variados. Algunos son positivos, otros son negativos. La capacidad de cada individuo de seleccionar y asimilar esos nuevos valores va a determinar su comportamiento futuro. En la adolescencia empieza a nacer un espíritu rebelde, que empieza a cuestionar todo, tanto lo que se ha aprendido en la infancia como lo que le ha entregado el entorno y lo que se va conociendo a través de lecturas de libros y revistas, las que pueden ser muy variadas.

En su mente empezará a formarse una conciencia que se irá definiendo a medida que van pasando los años, hasta alcanzar la adultez.

5.- LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Este factor, unido a todos los medios de información y entretención como programas de televisión, la cinematografía, las enciclopedias, los diccionarios, la mal llamada música popular (que no es otra cosa más ue música comercial) van a entregar nuevos valores. Al igual que antes, cuando me refería al entorno familiar, vecinal, etc., se adquieren valores positivos y valores negativos. Cabe señalar que uno de los medios que más influye es la televisión. En este caso se puede influir con mayor facilidad, al utitilizar imagen y sonido, unidos a efectos especiales y a mensajes subliminales que se insertan muy disimulada pero efectivamente en la mente de los televidentes. Lamentablemente, este medio es uno de los más infectados de mensajes alienantes, que sólo consiguen adormecer y embrutecer la mente de los usuarios.

6.- ENVIDIA Y AMBICIÓN. ENFERMEDAD.

Otros factores que pueden inducir a una persona a robar tienen que ver con la necesidad de satisfacer algunos deseos de reivindicacón psicológica. Hay personas que no están satisfechas con su estatus económico o no aceptan que alguien tenga algo que ellas no poseen, aunque no se trate de algo que necesitan. Muchas veces se trata de objetos o dinero que se le sutrae a alguien que tiene menos recursos o fortuna económica que la persona que le roba. Otras personas quieren tener cada vez más cosas y les parece más fácil obtenerlas robando que trabajando. También existe la cleptomanía (VER), una enfermedad que tiene sus raíces en problemas no resueltos en la infancia.

Por ahora detengo el análisis de los factores que influyen en el delito del robo, que lo debemos asociar al delito de la estafa, pues ésta es otra forma de robar, con engaños y aprovechándose de la buena voluntad o la ingenuidad de otras personas.

Al haber sido víctima, una vez más (VER), de un robo en un supermercado sueco, me he detenido a pensar qué es lo que puede llevar a una persona a apoderarse de lo que no es suyo en un paós donde todas las necesidades básicas de un ciudadano están satisfechas. Me pregunto, además, cómo es posible que algunas personas (para satisfacer su propia economía) no se detienen  a pensar en el daño que pueden ocasionar a sus víctimas.

ENLACES:

EL DELITO, RINCÓN DEL VAGO


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