LA VERDAD, SIEMPRE LA VERDAD.

Bienvenidos a leer mi blog. Espero que su lectura les sea útil. La finalidad del mismo es entregar información veraz, analizar articulos de medios tradicionales de comunicación y hacer un aporte positivo, en forma respetuosa. Apoyo la libertad de expresión, pero no el libertinaje, basado en la mentira, la manipulación y el engaño. Apoyo la defensa del ecosistema, amenazado por la explotación irresponsable de los recursos del planeta por parte de empresas a las que sólo les interesa acumular riquezas, en desmedro del bienestar de la Humanidad.

Buscar este blog

Vistas de página en total

martes, 7 de abril de 2026

DONALD TRUMP QUIERE HACER HISTORIA. ¿NOCHE DE LOCURA O NOCHE DE SENSATEZ?

Fuente de la imagen: Telesur

Sólo faltan algunas horas para que el hombre que gobierna la mayor potencia imperialista del mundo, tanto por su poderío militar como su hegemonía económica, tome una decisión que puede cambiar absolutamente la geopolítica global. Ya lo ha hecho, en realidad. Pero lo que pretende hacer hoy es mucho más grave que todo lo anterior.

Ya se ha comprobado que nadie puede detenerlo (mejor dicho, nadie puede detener a la persona ni al equipo que hay detrás de él). Porque no es posible que un solo hombre decida sobre el destino del mundo. Detrás de este hombre insolente, desagradable, irrespetuoso con las mujeres y con todo el mundo, hay personas y organizaciones que lo respaldan y aconsejan. No es posible que no haya gente de su entorno que no se atreva a cuestionar sus declaraciones, amenazas y acciones bélicas. Porque ya no se trata solo de asesinatos, secuestros, bombardeos y todo tipo de ataques contra un país que nunca ha sido amenaza para Estados Unidos. Ahora se trata de una declaración anticipada de genocidio, algo a lo que ya está acosntumbrado este personaje con la experiencia de Gaza, habiendo sido cómplice de Netanyahu..

Las consecuencias de una guerra que jamás debió comenzar va a afectar a todo el mundo, eso ya es inevitable. Si se recurre al uso de armas nucleares o se intente borrar de la faz de la tierra "a toda una civilización", como Donald Trump ha amenazado, es imposible predecir lo que puede ocurrir. Tal vez se destruya a gran parte de un país de 93 millones de habitantes. Pero, además, se puede destruir toda la infraestructura de los países de Oriente Medio, incluidos Irán e Israel. Eso influiría aun más en la situación económica del resto de los países del mundo, incluido Estados Unidos.

En cuanto a los países del mundo, no hay ninguno que se atreva a tomar una iniciativa que proponga una alianza de países que detengan sus acciones. Sí hay quienes hacen declaraciones, pero no pasan de ahí. Nadie hace algo concreto en contra del tirano. Al contrario, hay cuarenta países que pretenden secundarlo, al intentar abrir el Estrecho de Ormuz, la única arma efectiva de Irán para defenderse de sus agresores (Etados Unidos e Israel).

No hay un gobierno mundial que haga respetar las leyes internacionales, basadas en el derecho y el verdadero respeto a los derechos humanos, a la soberanía de cada nación o país. Ese gobierno debe surgir lo antes posible, si se da el tiempo necesario (antes de una destrucción global). No es necesario que sean los gobiernos sino organizaciones no gubernamentales que elijan a un gobierno que tenga facultades de dirigir a los gobiernos y obligarlos a respetar el orden mundial, que debe ser actualizado.

Hay que buscar un mecanismo legal que permita elegir un gobierno mundial. Para ello, las organizaciones que lo propongan y planifiquen, deben solicitar la ayuda de todos los países. El gobierno mundial que surja de la propuesta, debe contar con financianmiento económico y militar. En los estatutos del nuevo gobierno mundial (que nunca antes ha existido) debe constar que no será solo una organización como la actual ONU, sino que podría legislar, proponer y ejecutar decisiones que deben ser respaldadas por una gran fuerza militar. Este nuevo gobierno mundial podría colaborar con la actual ONU, intercambiando conocimientos y experiencias.

La ONU u otra organización debería facilitar la cooperación de los países de todos los continentes, indiferentemente de la organización económica y política que cada país elija democráticamente. La prioridad debería ser una justa distribución de los beneficios de toda actividad económica, entre la población de cada país, que debe tener poderes estatales electos por el pueblo o ciudadanía. Eso implica que no debe existir monarquías de ninguna índole y que las instituciones sean laicas, sin influencia religiosa alguna. Sin embargo, cada país debe elegir la forma en la que se adopten las nuevas normas internacionales y nacionales. Es imposible cambiar todo en un tiempo corto. El o los procesos deben efectuarse en forma gradual, sin que ningún país obligue a otro a cambiar su sistema por la fuerza.

Por ahora, puesto que no existe un gobierno mundial, debemos esperar y ver lo que ocurre en el Medio Oriente. Ojalá que la sensatez se imponga en la mente de Donadl Trump, Netanyahu y sus equipos, algo muy difícil. Pero, quizás, no absolutamente imposible.

Solo sabremos eso, mañana.