La Historia parece entrar en contradicciones. Inesperadamente, un presidente de Estados Unidos no hace mención al Dios de la Biblia sino a Alá, el Dios de los musulmanes.
Por otra parte, en una operación de rescate (o ataque, ensayo de futuras operaciones o lo que sea), se rescata a un tripulante que había caído en ataques anteriores. Según el mismo presidente norteamericano, la operación fue un éxito y no hubo bajas: fue una operación perfecta.
Sin embargo, al parecer, Estados Unidos perdió varias aeronaves, entre aviones y helicópteros, además de sofisticados drones que valen millones de dólares, que fueron derribados por la defensa antiaérea iraní que, según Trump, ya no existe.
La enorme superioridad de Estados Unidos, con su alta tecnología, aeronaves modernas "inalcanzables por fuego enemigo", con visión nocturna y cientos o miles de soldados, tuvieron bajas que jamás se pudieron imaginar. Esto hace recordar la leyenda bíblica de David contra Goliat. Un pequeño guerrero vence a un gigante con un arma muy rústica.
Hay algunas fuentes que afirman que los aviones no fueron derribados por Irán, sino que fueron los mismos norteamericanos quienes los destruyeron para que Irán no se apoderara de ellos (algo extremadamente surrealista). En cualquier caso, hay que preguntarse qué pasó con los tripulantes de todas esa aeronaves. ¿Cuántos soldados norteamericanos murieron? ¿Quén tiene la responsabilidad de esas muertes?
ENLACES:
DESATROZO RESCATE DE COPILOTO EN IRÁN 5 de abril.
¿DONALD TRUMP SUPLICA UNA TREGUA A IRÁN? 5 de abril.
