![]() |
| fuente de la imagen |
![]() |
| fuente de la imagen |
La nueva etapa de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ya se acerca a las dos semanas. Mucho se habla sobre cuándo va a terminar la guerra y si vale la pena el coste económico y social que la guerra origina. La primera pregunta es imposible de responder, porque hay muchos factores que se deben tomar en cuenta. No voy a profundizar en eso, ya hay miles de medios y youtubers que informan continuamente sobre todas las alternativas, sobre los bombardeos de cada día, la destrucción de barcos, refinerías, desalinizadoras, hoteles donde se refugian agentes de la CIA, uso de fósforo blanco, etcétera.
A lo que sí me quiero referir es a la segunda pregunta. Creo que la gran mayoría de personas que se ha informado en forma suficiente, la respuesta es no. No vale la pena invertir tanto dinero en armas y gastos en logística necesarios para hacer valer un falso derecho a intervenir en los asuntos internos de otro país ni para justificar acciones militares con mentiras, como la falsa afirmación de que se amenaza la seguridad de Estados Unidos. Esa afirmación se ha usado contra muchos países del mundo y se trata de aniquilar los sistemas de gobierno no afines a los intereses de quien se considera amo del mundo, al mismo tiempo de apoderarse de sus riquezas naturales, incluso planificando convertir las tierras conquistadas en balnearios de lujo o complejos comerciales para enriquecer a unos pocos. Esos son, siempre, el objetivo final. La verdad es que Estados Unidos sí es una amenaza para la seguridad de todo el mundo, porque, tarde o temprano nos afectará a todos.
No tengo la capacidad para calcular cuantos millones de dólares se han gastado en toda la preparación y ejecución de los planes de guerra, que ya estaban decididos mucho antes de que se celebraran las últimas negociaciones, en la que Irán desistía del uso de la energía nuclear. Es una vieja estratagema que ya es costumbre por parte de Estados Unidos.
Pero los gastos han sido extremadamente altos, sin sumar aún todos los gastos que las consecuencias de la guerra, que van a dificultar la vida de casi todos los ciudadanos del mundo a causa de la escasez de combustible, fertilizantes y muchos otros productos derivados del petróleo, directa o indirectamente. Es una cadena que no se detiene en ningún eslabón. Algunos países van a tener serios problemas para la producción de toda clase de alimentos, vivienda, todo tipo de bienes y servicios. Otros, que ya sufren a causa de injustas e ilegales sanciones y bloqueo económico van a ver extremadamente aumentados esos problemas, ocasionando hambre, enfermedades, muertes e infelicidad.
Pensemos que un solo misil (de los miles que se lanzan contra Irán) tienen un precio de dos millones de dólares. Cuánto se puede hacer en cualquier país con el precio de un misil? ¿Cuánto se puede hacer en un país con trece mil millones de dólares que cuesta construir un portaaviones? Supongamos que compramos arroz en Suecia, a precio de supermercado. Un kilo de arroz vale entre cinco y seis dólares (por ahora). Si se compra a granel y en otro país el precio es mucho más bajo, entre medio dólar y dos dólares. Saque usted mismo la cuenta de cuánto arroz se puede comprar con un millón de dólares. Luego multiplique por trece mil (en el caso del portaaviones) o multiplique por dos millones, y ese resultado lo multiplica por mil. ¿Cuánta gente, en el mundo podría saciar su hambre con esa cantidad de arroz? Y luego habría que sumar todos los otros costes, tanto de Estados Unidos e Israel como de Irán y otros países que se han visto afectados por la guerra, que son todos los países del mundo.
Quienes no mueren directamente a causa de las bombas y misiles que caen sobre civiles inocentes, lo hacen de forma indirecta, a causa de las consecuencias de una guerra que una persona que tiene la mentalidad de un bebé ha desatado.
El planificador de toda la escalada bélica (que se deja influenciar o no por su mano derecha en Oriente medio) amenaza, luego simula querer negociar y finalmente ataca, cuando nadie se lo espera (si se es ingenuo y parece que somos todos). El arrogante autodenominado (no en el nombre sino en los hechos) Emperador, Premio Mudial de la Paz (que serviles dirigentes futbolistas ya le dieron), que amenaza a quienes se oponen a la guerra, ese semidios o Dios mismo (que tiene un pasado oscuro de posible pederastria que nadie puede revelar porque él censura la información), ese magnate acostumbrado a ganar millones de dólares con el solo chazquido de un dedo, es el causante del conflicto y de todas las consecuencias.
Ahora es fácil que se acuse al agredido Irán, no al agresor. Se aduce, por ejemlo, que Irán atacó una refinería. Y se agrega: "Y estados Unidos respondió con..." o "Israel respondió..." Estados Unidos e Israel comenzaron la guerra, fueron ellos los que lanzaron miles de misiles en pocos días contra Irán. Curiosamente ellos "responden" a los ataques de Irán. Y la gente lo cree, porque los medios nos bombardean con noticias falsas o manipuladas.
Cada día que pasa es más difícil obtener información a través de todos los medios de comunicación, especialmente si se busca en Internet. Últimamente están apareciendo muchas publicaciones audiovisuales que son hechas con inteligencia artificial. Muchos nuevos "influencers" aparecen en los primeros puestos en los motores de búsqueda, con cortos intervalos de tiempo. Los títulos, muy variados, son muy llamativos y cuando se abren los vínculos correspondientes y empezamos a escuchar nos damos cuenta de que el idioma que usan es "robótico", no es humano. Los rostros de los "presentadores o presentadoras" no tienen expresión humana alguna, son estáticos. Empiezan con una especie de "objetividad" y poco a poco van tomando partido (indirectamente) de los analistas más reaccionarios, aquellos que están más cercanos a las ideas de Donald Trump.
ENLACES:
ENTRADA EN PROCESOD E ELABORACIÓN. FALTAN VÍDEOS Y MÁS ENLACES.

